El Debate sobre las Propinas en los Restaurantes de EE. UU.
En el mundo de la gastronomía, el tema de las propinas ha generado un intenso debate. Algunos restaurantes han decidido implementar un modelo sin propinas, priorizando salarios estables para sus empleados. Este artículo explora la experiencia de profesionales de la industria que han adoptado este enfoque y cómo ha impactado su trabajo y sus ingresos.
Establecimientos que Cambian las Reglas del Juego
Caroline Kraetzer, camarera en La Cigale en San Francisco, gana 40 dólares por hora, el doble del salario estándar para este tipo de trabajo en la ciudad. No obstante, los comensales deben pagar un precio elevado de 140 dólares por persona. Este restaurante se ha destacado por no aceptar propinas, como indican en su mensaje a los clientes: “Lo que ves es lo que pagas. No aceptamos propinas; sus amables palabras y sus visitas recurrentes serán suficientes”.
Un Sistema Desigual
En Estados Unidos, la legislación permite que los trabajadores que reciben propinas cobren un salario base mucho más bajo, que es de 2,13 dólares por hora, en comparación con los 7,25 dólares del resto de la economía. En muchos restaurantes, se sugiere a los clientes añadir propinas cuyo porcentaje suele ser del 18% al 25% de la cuenta.
Kraetzer siente que es beneficioso no depender de la generosidad de desconocidos para cubrir sus gastos. A pesar de que otros camareros pueden obtener grandes sumas gracias a las propinas, ella señala que muchas veces trabaja horas extra sin compensación justa.
Una Perspectiva Diferente en Massachusetts
Rachel Miller, chef y dueña de Nightshade Noodle Bar en Lynn, Massachusetts, decidió eliminar las propinas hace cinco años, buscando un trato más equitativo para su equipo de cocina. Observó que estos trabajadores, frecuentemente menos visibles, recibían una fracción de los ingresos que sus colegas de sala obtenían a través de las propinas.
Precios Ajustados a Realidades
Para compensar los mayores salarios, Miller incrementó los precios en su restaurante, donde un menú de degustación puede costar desde 102 dólares. “Defiendo esta decisión, ya que permite pagar a los empleados como se debe”, afirma.
A pesar de la buena intención, no todos los restaurantes que han implementado este modelo han tenido éxito. Talulla en Massachusetts tuvo que reinstaurar las propinas después de que un aumento del 23% en los precios no fue bien recibido por los clientes.
Retos y Oportunidades
William Michael Lynn, profesor en la Universidad de Cornell, destaca que la eliminación de las propinas puede asustar a los clientes, quienes pueden percibir los menús más caros como un impedimento. Sin embargo, trabajadores como Amanda Cohen de Dirt Candy en Nueva York han encontrado un alivio en este enfoque, ya que los clientes a menudo se sorprenden al saber que no se espera una propina adicional.
Estabilidad en el Ingreso
Cassidy Van der Kamp, cineasta y extrabajadora de un restaurante que dejó de aceptar propinas, describe cómo la transición ha traído estabilidad a su vida laboral. “Cansancio por las propinas” es un término que empieza a resonar entre quienes están fatigados de las altas exigencias en la gastronomía.
Mirando Hacia el Futuro
A pesar de que muchos profesionales del sector ven beneficios en la eliminación de propinas, William Michael Lynn no cree que esta práctica vaya a desaparecer a gran escala en el corto plazo, ya que las desventajas económicas son significativas. Sin embargo, para quienes ya han adoptado este modelo, como Miller, la retención de personal y la satisfacción del cliente son testamentos de su éxito.
Conclusión
El debate sobre las propinas en los restaurantes estadounidenses continúa. Muchos están buscando un modelo más justo que beneficie tanto a empleados como a propietarios, pero este cambio requiere tiempo y adaptación por parte de los consumidores.
- Algunos restaurantes han decidido eliminar las propinas y aumentar los salarios de sus empleados.
- Este modelo ha tenido resultados mixtos, con algunos establecimientos viéndose obligados a volver a aceptar propinas.
- Los clientes a menudo no comprenden el impacto de los precios más altos en sus hábitos de consumo.
- El bienestar y la estabilidad salarial de los trabajadores siguen siendo el foco de este debate.

