Descubrimientos y ausencias de Colombia en la escena sonidera "colombiana" de Monterrey

Descubrimientos y ausencias de Colombia en la escena sonidera “colombiana” de Monterrey

La Influencia de la Música Colombiana en Monterrey

La música colombiana ha dejado una huella imborrable en la comunidad de Monterrey, Nuevo León, donde el sonidero Pedro Valdés ha sido uno de los grandes promotores de esta cultura. En este artículo, exploraremos cómo ritmos como cumbia, bullerengue y vallenato han transformado una cultura y han creado identidad en un barrio popular llamado Independencia. A través de la experiencia de varios sonideros, descubriremos la profunda conexión que hay entre México y Colombia, a pesar de la distancia.

Un Barómetro Musical en la Independencia

La historia de Pedro Valdés y su pasión por la música colombiana comenzó hace 50 años en Monterrey. “El viento arrimaba todo el ruido; venía de ese lado y se escuchaba por todo el barrio”, comenta Valdés, recordando los días en que las trompetas de aire llenaban las calles de cumbia. Acompañado por otros siete sonideros, quienes han dedicado sus vidas a la música colombiana, se puede apreciar cómo estas melodías han marcado su existencia.

El Encanto Colombiano

Durante una conversación con los sonideros, surge la pregunta: ¿qué es lo que les atrae tanto de Colombia? “Principalmente el folclore”, responde Abel Sánchez de Sonido Colombia. “Su gente”, añade Francisco Ontiveros, de Sonido Brasilia, destacando la calidez y generosidad de sus compatriotas colombianos. Sin embargo, a la hora de profundizar sobre su conocimiento del país, parece que solo se centran en lo musical y poco en su gastronomía o contexto político.

Legado Musical

Los sonideros no solo conocen a los grandes exponentes como Andrés Landero, “el rey de la cumbia”, sino que también son fanáticos de los detalles más curiosos sobre disqueras y artistas. Sorprendentemente, su conocimiento musical es mucho más amplio en comparación con el colombiano promedio.

Un Espacio para la Identidad

José Juan Olvera, sociólogo y periodista, ha explorado este fenómeno musical a través de su libro “Colombianos en Monterrey”. En él, argumenta que la música colombiana no solo es una afición, sino un medio para la integración social en un entorno donde muchas veces se sienten marginados. Como menciona, “la música colombiana de Monterrey es un universo de significaciones que permite a los miembros del grupo interactuar y ser diferentes al resto”.

Las Raíces de la Marginación

La llegada de migrantes de diferentes partes de México entre las décadas de 1950 y 1980 marcó el inicio de esta apasionante historia musical en Monterrey. Estos recién llegados, en busca de mejores oportunidades, a menudo enfrentaron marginación. Sin embargo, encontraron en la música colombiana una forma de expresar su identidad y sus experiencias.

La Influencia de la Música

Yasodari Sánchez, investigadora del barrio, comenta cómo el río San Catarina simboliza una frontera que ha marginado a los habitantes. A pesar de esto, la música colombiana logró conectarlos con algo más grande. En momentos críticos, eran estos sonideros quienes anunciaban noticias o eventos a través de trompetas de aire, creando un sentido de comunidad y pertenencia.

Una Comunión Cultural

Mientras me adentro en esta pequeña Colombia en Monterrey, me doy cuenta de que la fascinación por la música no solo se trata de ritmo y melodía. La cultura del trabajo de Monterrey y su geografía montañosa son aspectos que fomentan una conexión con Colombia. Los sonideros, al igual que los colombianos, valoran la tenacidad y el esfuerzo, resonando con el mantra “trabajar, trabajar y trabajar”.

El Pulso de la Cumbia

Abel Sánchez resume esta pasión: “La música colombiana es hecha para bailar, te levanta de la silla”. Este espíritu festivo no solo se vive en Monterrey, sino también en diversos países de América Latina. La música colombiana se ha convertido en un himno que une a personas de diferentes orígenes, formando una identidad colectiva a través de sus ritmos vibrantes.

Conclusión

En Monterrey, la música colombiana se erige como un símbolo de comunidad y resistencia. A través de las historias de estos sonideros, se vislumbra un reflejo de la rica cultura colombiana que ha encontrado un hogar en tierras regias. Este intercambio cultural ha tejido la historia de muchas comunidades, destacando la importancia de la música como medio de expresión y unidad.

Conclusiones Clave

  • La música colombiana ha influido profundamente en la identidad cultural de Monterrey.
  • Los sonideros han cultivado una conexión especial con los ritmos colombianos, a pesar de su lejanía geográfica.
  • La música actúa como un vehículo de intersubjetividad y pertenencia en comunidades marginadas.
  • La cumbia y otros géneros colombianos no solo son música, sino un medio de celebración y resistencia cultural.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *